Se levantó con pocas ganas. Escupió el primer mate, aunque siempre acostumbraba a tomarlo. El gusto amargo del agua -demasiada caliente- se le quedó dando vueltas en la boca y para eso había un solo remedio, otro mate. Ahora si podía decir que estaba despierto. La imagen de su madre colgaba en un cuadro sobre una pared toda amarillenta. La miró y no dijo nada. Acostumbraba a conversar con ella mientras mateaba. A contarle sus planes entre los que siempre aparecía la idea de algún día volver a verla. Imaginaba que bajaba del mismo tren en el que un día partió y que ella lo esperaba con los brazos abiertos y con una sonrisa igual a la foto. Para vos no pasan los años mamá le decía y ella sonreía. Pero hoy no tenia ganas de hablar. Tal vez sería la lluvia a la que nunca se terminó de acostumbrar o los mates cebados demasiados calientes que les refregaban el paladar. Se vio –una vez más- bajando del tren que lo trajo desde su provincia, directo a trabajar en la reparación de vías. Esas mi...
Las infaltables gaviotas alborotaban el cielo plomizo sobre un montículo de basura recién depositada por un camión volcador amarillo. Allí, naturalmente, merodeaba el suizo. Y le gustaba robar; pero sus “colegas” del basural no soportaban, aunque al final debían hacerlo, esa costumbre. La ley no escrita era compartir la basura, compartir los espacios. Pero no robarse entre ellos. – El basural del frío Héctor Rodolfo Peña
espectacular fotografía
ResponderBorrargrandioso capricho
maravillosa caprichosa!
ResponderBorrarexcelente diálogo.
saludos!
precioso, como casi todo aqui
ResponderBorrarPrecioso capricho.
ResponderBorrarTú blog no se queda atrás en eso de ser estupendo.
Saludos!
Bello y ocurrente.
ResponderBorrarBesos
Hay caprichos dela naturaleza absolutamente maravillosos. Besos desde Ibiza con amor
ResponderBorrarMás q caprichos, son razones... y muy poderosas.
ResponderBorrarUn abrazo querido amigo!
Wow! Qué bella estampa de la Madre Naturaleza.
ResponderBorrarUn saludo :)
La naturaleza es así de caprichosa, casi tanto como la vida...
ResponderBorrarBella foto!!
:)
Por suerte hay caprichos de los que disfrutamos todos.
ResponderBorrarHermosa fotografía.
Muy chulo...
ResponderBorrarEl fresquito llega hasta aquí en forma de capricho... (ya he visto que el invierno este año por allá es de lo peorcito que se recuerda...)
Abrazos y no olvides el abrigo compañero.