Ir al contenido principal

Caprichos

Es un capricho de la naturaleza, dijo la madre ¿Y nadie le dice nada? Preguntó la hija, acostumbrada a que la reten por caprichosa.

Comentarios

  1. espectacular fotografía

    grandioso capricho

    ResponderBorrar
  2. maravillosa caprichosa!

    excelente diálogo.

    saludos!

    ResponderBorrar
  3. Precioso capricho.
    Tú blog no se queda atrás en eso de ser estupendo.
    Saludos!

    ResponderBorrar
  4. Hay caprichos dela naturaleza absolutamente maravillosos. Besos desde Ibiza con amor

    ResponderBorrar
  5. Más q caprichos, son razones... y muy poderosas.
    Un abrazo querido amigo!

    ResponderBorrar
  6. Wow! Qué bella estampa de la Madre Naturaleza.
    Un saludo :)

    ResponderBorrar
  7. La naturaleza es así de caprichosa, casi tanto como la vida...

    Bella foto!!

    :)

    ResponderBorrar
  8. Por suerte hay caprichos de los que disfrutamos todos.

    Hermosa fotografía.

    ResponderBorrar
  9. Muy chulo...

    El fresquito llega hasta aquí en forma de capricho... (ya he visto que el invierno este año por allá es de lo peorcito que se recuerda...)

    Abrazos y no olvides el abrigo compañero.

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

A veces

Hay esperas que calman. Y hay veces en los que, la calma, nos desespera…

Padre cielo XVII

No ha sido fácil levantarse. Las tapas de entrada y el guiso de lenteja rociado con un malbec hicieron lo suyo para que mi sueño tuviera una profundidad que no le conocía. Desayunamos y nos preparamos para regresar. Antes damos una vuelta y nos encontramos con esta hermosa construcción que oficia de templo de Dios. El Dios del colonizador, que ha decretado por los siglos de los siglos la vigencia de este espacio como el lugar en donde lo espiritual puede trascender. El templo artificial a los pies del templo natural. Pienso en todo lo que el hombre a destruido para imponer a su Dios y en lo noble y generosa que se nos ofrece la madre naturaleza como santuario para que nos demos una oportunidad de encontrarnos con nosotros mismos. Levanto mis ojos hacia la montaña y agradezco, no de rodillas, de pie, este ritual me quiere caminando.

La memoria espectral de los frigoríficos

Cuando miro las fotos de los frigoríficos —ese primer intento de desarrollo industrial, que surgió como complemento del oro blanco que representó la lana ovina—, no me pregunto por qué dejaron de funcionar, porque eso tiene relación con factores externos a nosotros. Lo que me provoca —el entrecruzamiento de fotos de “ estas ruinas, impregnadas de la temporalidad” (1) , que reflejan un momento de la ocupación capitalista del territorio—, es pensar en cómo, el abordaje del pasado, puede ayudarnos a entramar los hilos de un futuro que no deja de ser incierto. ¿Son estas fotos un espejo en el que nos podemos mirar para empezar a reconocernos? Ahí se me aparece, Florida Blanca, ese asentamiento español, que -cuando deciden abandonarlo- lo prenden fuego. Imagino al aónikenk observando esa escena. Ellos que eran nómades por naturaleza, que más tarde sucumbieron frente al proceso de colonización de la tierra, tratando de entender, el porqué de esa destrucción. Pienso tambien en los ...