Tengo la impresión que estás buscando en el lugar equivocado.
No voy a negar que el verte tan cerca me inquieta un poco, que despierta en mí
un raro recuerdo de esos tiempos en los que me sentía –como tantos otros- tan vulnerable
que tu sola presencia nos auguraba el peor final. Pero eso es solo un recuerdo,
no voy a dejar que perturbe este andar desinteresado que tanto me ha costado
encontrar.
¿Pero acaso crees que se puede vivir así? Dijo, medio como murmurando para sí, tomó otro trago de vino, apoyó las palmas de sus manos sobre la mesa y con un gesto amenazador y ante la mirada distraída de ella, levantó un poco más la voz ¿De donde sacaste esa idea de que hay que ver el día a día? ¿Qué acaso tengo que estar rindiendo examen cada minuto de nuestra existencia? No, no querida, esto no va a funcionar así. O te comprometes conmigo hasta que la muerte nos separe o esto se termina acá, justo en este preciso momento. Iba a agregar algo más, confiado de que sus palabras estaban encauzando la relación, cuando ella se paró, dio una media vuelta y se marchó.
sabés, Amigo? anoche me dormí con el alma inquieta de preguntas y hoy vos me diste la respuesta!
ResponderBorrargracias por eso!
un abrazo
La tranquilidad ante ciertos peligros los hace menos amenazantes. Es algo que se aprende con el tiempo, a veces demasiado tiempo.
ResponderBorrarUn abrazo