Dulce companía

Distancia

Me acostumbré a tomar distancia. No como nos enseñaban en las escuela cada vez que formábamos fila. No para evadirme de la realidad que muchas veces me apabulla con mensajes indescifrables. Ni siquiera como un ingenuo intento de alimentar ese sentimiento ermitaño que me acosa en las mañanas de invierno. Si, creo, por esa rara necesidad de querer –con mi limitada mirada- abarcarlo todo.


3 comentarios:

  1. hace un rato que miro y miro esa imágen, sintiéndome cada vez más ese pájaro.
    "no para evadirme de la realidad que muchas veces me apabulla con mensajes indescifrables; ni siquiera como un ingenuo intento de alimentar ese sentimiento ermitaño que me acosa en las mañanas de invierno, sino por esa ncesidad de querer abarcarlo todo".
    así es como es.
    saludos, Alberto!

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  2. Lástima que la vista no acompañe cuando tomamos la distancia necesaria para abarcarlo todo. Bella reflexión y buen motivo para tomar distancia.

    Un abrazo

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  3. Me pregunto si esa es una manera de tener poco...he comenzado a dudarlo,creo que es tener diferente!

    Beso

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