Dulce companía

Espera

Despacio, me dijo, debes ir más despacio. Este invierno pronto dejará de estar entre nosotros y tus piernas entumecidas irán de a poco recuperando el ritmo. Me dijo eso mientras encendía unas ramas secas en la salamandra. No tiene sentido apurarse ahora, dijo y dejó que su cuerpo se acomodara lentamente en la reposera. Lo miré con los ojos bien abiertos, como tratando de abarcar toda esa existencia en mi mirada. El cielo seguía encapotado. No he podido acostumbrarme a eso de vivir los momentos como una espera.


2 comentarios:

  1. La espera desespera, así dicen.
    La fotografía me gusta, pero me hiela el alma.

    Un abrazo

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  2. Apurarse?...para ir a dònde?

    Precioso clima en tu blog y en la foto!

    Abrazo

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