Ir al contenido principal

Seguir

 Aunque intente evadirla

la realidad se presenta

 me da un cachetazo

con la mano cerrada

me deja tambaleando.

 

Me aferro

a las cuerdas del tiempo

espero el gong

de una campana inexistente

que me salve de recibir un nuevo golpe

para mantenerme en pie

para seguir

Comentarios

Entradas más populares de este blog

A veces

Hay esperas que calman. Y hay veces en los que, la calma, nos desespera…

Padre cielo XVII

No ha sido fácil levantarse. Las tapas de entrada y el guiso de lenteja rociado con un malbec hicieron lo suyo para que mi sueño tuviera una profundidad que no le conocía. Desayunamos y nos preparamos para regresar. Antes damos una vuelta y nos encontramos con esta hermosa construcción que oficia de templo de Dios. El Dios del colonizador, que ha decretado por los siglos de los siglos la vigencia de este espacio como el lugar en donde lo espiritual puede trascender. El templo artificial a los pies del templo natural. Pienso en todo lo que el hombre a destruido para imponer a su Dios y en lo noble y generosa que se nos ofrece la madre naturaleza como santuario para que nos demos una oportunidad de encontrarnos con nosotros mismos. Levanto mis ojos hacia la montaña y agradezco, no de rodillas, de pie, este ritual me quiere caminando.

Creación VI

Por momentos reina la confusión. El polvo se suspende en el aire que se vuelve irrespirable. Todos mantienen el ritmo. Parecen confiados de sus posibilidades. Uno los mira y no tiene otra alternativa que creer que saben lo que hacen. Creer que lo que parece destrucción alberga en algún lugar el comienzo de la creación.