Ir al contenido principal

Termo

Siempre usé la pava

para cebar mate.

Ahora tengo un termo

Me lo dejó mi hija

Antes de partir,

agarró su mochila

este es para vos, dijo

y se fue de viaje.

 

Antes, disfrutaba cebar con la pava

encender la hornalla

controlar que no se pasara

que no hirviera

Más de medio siglo tomando mate así,

hasta que,

no hace mucho,

compré una pava eléctrica.

 

Después, al poco tiempo,

mi hija más chica se fue de viaje

 

No sé si lo habrá pensado

pero,

cuando tomo mate

pienso en ella

en esta idea de irse

de viajar por Latinoamérica

ahora,

justo ahora

que todo está

tan revuelto.

 

Entonces

me invade una nostalgia

por esos tiempos

en los que no teníamos termo

ni yerba para el mate teníamos

Éramos muy jóvenes

cuando nos fuimos del barrio

y salimos al mundo

o a ese mundo

que era nuestro pueblo

a golpear puertas

como profetas

de una revolución posible.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

A veces

Hay esperas que calman. Y hay veces en los que, la calma, nos desespera…

Padre cielo XIV

A mi izquierda, un catedral natural se deja ver. Me impactan sus formas, sus colores y la proximidad a ella. Los pasos ahora son más lentos y me detengo en tramos más cortos.  Madre roca, padre cielo, hermano de mi vigilia quiero ser cerro, para ganarte en alturas de piedra eterna, quedando siempre de pie sobre la tierra , dice el poeta de la patagonia en la última estrofa de Chaltén y su melodía me envuelve para darle a este momento un carácter casi místico.

Bajo el silencio XIII

Se izan las banderas. La imagen me conmueve. Las palabras que rebotan en las montañas hacia el sur, me entristecen. Una niña lee un poema en el que reclama memoria. En una carta, Osvaldo Bayer les exige a los propietarios de la tierra que donen parte de ella a cooperativas de obreros. Todo es emotivo. Los organizadores agradecen la presencia y nos invitan a compartir el asado criollo que tienen preparado.