Las infaltables gaviotas alborotaban el cielo plomizo sobre un montículo de basura recién depositada por un camión volcador amarillo. Allí, naturalmente, merodeaba el suizo. Y le gustaba robar; pero sus “colegas” del basural no soportaban, aunque al final debían hacerlo, esa costumbre. La ley no escrita era compartir la basura, compartir los espacios. Pero no robarse entre ellos. – El basural del frío Héctor Rodolfo Peña
DE verdad te envidio (sanamente), mi sueño es conocer el surrrrrrrr, cuánta paz a través de esa foto, me encanta pasar por acá, nos vemos
ResponderBorrarQUE HERMOSO PAISAJE...
ResponderBorrarun largo camino que hay que recorrer.. pero con esas vistas.. wow!, se disfruta como lo mas, a que si!.
ResponderBorrarque mira que las montañas que hay en mi pais no estan tan cubiertas de nieve - como te muestro en mi blog- pero bueno estan lindas igual, ya me diras.. jajaja..
un beso!
un abrazote
Ay el sur....
ResponderBorrarDonde nacen los suspiros.
Hermosa fotito
contrastante como la vida. ésa es una de sus certezas: la paradoja de la estepa a un lado de la cordillera.
ResponderBorrarestoy d vuelta. un gusto volver a leerte!
Que lugar !
ResponderBorrarGracias por compartirlo con nosotros.
Besos.
Veo que los dos disfrutamos
ResponderBorrarde la naturaleza, este año también las montañas de mi
país se han cubierto de nieve.
Besos
Dios mío!!! qué belleza de paisaje...No puedo decir otra cosa, y me voy veloz a la tercera parte.
ResponderBorrarBesos
Es el camino que lleva al cielo.
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