Dulce companía

Bajo el silencio IX

Finalmente el paso queda liberado. La caravana de vehiculo se pone en marcha y en pocos minutos, todo se encauza. La jornada es calurosa y plena de sol. Hace tiempos que no recorría esta ruta y no es porque me guste esquivarle al ripio, todo lo contrario, es que uno –con el tiempo- va encontrando otros caminos para andar.

9 comentarios:

  1. Y asi es, hay caminos que olvidamos recorrer, pero que bien nos harían falta.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Caminos que pronto
    se olvidan.

    Besos

    ResponderEliminar
  3. Hola, gracias por la visita a mi blog. Ha sido un placer pasearme por tus bonitos e interesantes blogs.

    Volveré...

    Cariños

    ResponderEliminar
  4. Camino sin rumbo, eso es lo que dice la gente. No tengo nada que perder...

    ResponderEliminar
  5. Qué lindo esto... qué lindo es viajar... Con el debido tuyo, también sigo leyendo. Y veo que hay dos.

    ResponderEliminar
  6. encontrar otros caminos es aventurarse hacia rutas planas, esquivas e incluso hacia barrancos o los peligros del vacío o la emoción del vértigo en el estómago. quizá el único texto absoluto tenga q ver con encontrar otros caminos para andar.

    ResponderEliminar
  7. Los nuevos caminos, a veces, nos alejan de los conocidos, sin embargo, siempre los recorremos con la memoria.

    Saludos
    Narci

    ResponderEliminar
  8. Supongo que buscamos caminos mas llanos... despues de tanto ripio!!!
    Un beso cielo!!!
    Pasa un maravilloso dia

    ResponderEliminar
  9. Retomo la ruta después de unos días ausente... Te sigo.
    Besos.

    ResponderEliminar