Dulce companía

Búsqueda

No tenia la más mínima idea de cómo seguir, confundido, avancé varios pasos solo para sentir que estaba avanzando, aunque en el fondo supiera que no iba a ningún lado. Busqué y busqué, sin saber bien que. De a poco, muy lentamente -para lo que yo estaba acostumbrando- me fui adentrando en mí y comencé a reconocerme.

10 comentarios:

  1. Asi es como uno llega a si mismo, lentamente y muchas veces sin saber que busca. Lo que si es seguro, es que uno va a sorprenderse.

    ResponderEliminar
  2. La vida siempre nos sorprende, y a veces la sorpresa es uno mismo.

    Besos

    ResponderEliminar
  3. Un momento para celebrar, detenerse, y seguir por más. Un beso!

    ResponderEliminar
  4. con esta manía que tengo a veces de volar a esa búsqueda interior yo la llamo sobrevolarme

    ResponderEliminar
  5. estamos "condenados" a encontrarnos aunque para ello sea necesario perderse mas de una vez...

    Saludos desde Montevideo.
    Luis

    ResponderEliminar
  6. Qué foto tan chula, ¿Dónde la hiciste?

    Es cuestión de madurar (por el verde, digo)...

    Un besazo

    ResponderEliminar
  7. Cuando la naturaleza nos muestra una sonrisa tan claramente, es porque se está recorriendo un camino seguro.

    Abrazo!

    ResponderEliminar
  8. Un blog interesante.
    Con tu permiso nos iremos viendo por aquí....
    Salu2

    ResponderEliminar
  9. muy bueno el poder verse y reconocerse!!!!!!!!!!!!!!! a veces hay que ir muy lentamente.....
    un gusto!

    ResponderEliminar
  10. Siempre estamos en esa constante búsqueda interior, lo importante es aprender a reconocernos, para no entrar en circulos cerrados que nos atormenten.
    Un abrazo

    ResponderEliminar