¿Pero acaso crees que se puede vivir así? Dijo, medio como murmurando para sí, tomó otro trago de vino, apoyó las palmas de sus manos sobre la mesa y con un gesto amenazador y ante la mirada distraída de ella, levantó un poco más la voz ¿De donde sacaste esa idea de que hay que ver el día a día? ¿Qué acaso tengo que estar rindiendo examen cada minuto de nuestra existencia? No, no querida, esto no va a funcionar así. O te comprometes conmigo hasta que la muerte nos separe o esto se termina acá, justo en este preciso momento. Iba a agregar algo más, confiado de que sus palabras estaban encauzando la relación, cuando ella se paró, dio una media vuelta y se marchó.
Las infaltables gaviotas alborotaban el cielo plomizo sobre un montículo de basura recién depositada por un camión volcador amarillo. Allí, naturalmente, merodeaba el suizo. Y le gustaba robar; pero sus “colegas” del basural no soportaban, aunque al final debían hacerlo, esa costumbre. La ley no escrita era compartir la basura, compartir los espacios. Pero no robarse entre ellos. – El basural del frío Héctor Rodolfo Peña
Los arboles alojan pajaros y las piedras alojan fosiles. La vida aloja vida y la muerte solo recuerdos y cicatrices. Saludos
ResponderBorrarSi es que ....TODO es NADA, un lapsus de tiempo, en medio de la historia...es tan largaaaa. besos
ResponderBorrarUn poquito de arquelogía, de historia...
ResponderBorrarLa naturaleza nos
ResponderBorrardescubre sus secretos
vestigios de miles
o tal vez millones de años.
Besos
No deja de soprender lo lejano que queda a veces el mar y los fósiles que uno encuentra...
ResponderBorrarEl hombre que aún se cree eterno seguro que algún día será algo parecido al resto marino que has encontrado...
Un abrazo
Y gracias a ese milagro de la naturaleza sabemos que hace millones de años había vida...
ResponderBorrarUn abrazo
La naturaleza jamás dejará de sorprendernos!!
ResponderBorrarSaludazos!