Dulce companía

Cielo de otoño

Miro el cielo de otoño y me queda claro que es de otoño, no por el cielo mismo, sino por las hojas amarillas de los álamos. Debe ser esta –de todas las estaciones- la que más me contagia de nostalgia. La que me dispone a caminar más lento. A contar mis pasos. A intentar demorar, de alguna forma, que el otoño me llegue a mí. Pero es  también, la que más me calma. La que me permite contemplar -sin prejuicios- la belleza de este cielo.


9 comentarios:

  1. Puedo intuir la suave brisa moviendo las copas de esos arboles en ese fondo azul maravilloso. besos

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  2. Esos árboles, parecen saludarnos e invitarnos a descansar bajo sus copas. ¡Preciosa imagen! Un abrazo!!

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  3. Yo también creo que el otoño es la estación más certera, la que más nos habl al oído. Ciertamente hace falta bajar la marcha y contemplar! Un beso

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  4. El otoño sabe de nostalgias, por eso se presenta cada año e invita a disfrutar de la imagen de las hojas doradas!!

    Saludos!

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  5. a mi me pasa lo mismo que a usté!

    pero no lo digo tan bonito.
    beso

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  6. Hola! Gracias por pasar por mi blog.
    Esa foto bien puede ser un paisaje del otoño en Mendoza.
    Saludos y buen finde.
    STEKI.

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  7. La placidez del
    otoño nos predispone
    a los sueños, a la pausa.

    Un cálido abrazo.

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  8. Gracias por la visita..., con tiempo, me siento a leer.

    saludos:


    Ju

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  9. Es en otoño cuando más me embriaga la nostalgia, aunque creo que no depende tanto de la estación si no del estado de ánimo.

    Un besote

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