No existe el día perfecto. Ni la vida perfecta. El paraíso –como nos lo mostraron- debe ser aburrido y tedioso. Es cierto que disfruto mucho de momentos como este, paseando en mi bote sobre la bahía calma, pero el deseo de bajar a tierra es fuerte y no necesito morder ninguna manzana para decidirme a empezar a remar hacia la costa.
¿Pero acaso crees que se puede vivir así? Dijo, medio como murmurando para sí, tomó otro trago de vino, apoyó las palmas de sus manos sobre la mesa y con un gesto amenazador y ante la mirada distraída de ella, levantó un poco más la voz ¿De donde sacaste esa idea de que hay que ver el día a día? ¿Qué acaso tengo que estar rindiendo examen cada minuto de nuestra existencia? No, no querida, esto no va a funcionar así. O te comprometes conmigo hasta que la muerte nos separe o esto se termina acá, justo en este preciso momento. Iba a agregar algo más, confiado de que sus palabras estaban encauzando la relación, cuando ella se paró, dio una media vuelta y se marchó.
existen los momentos perfectos
ResponderBorrarDicen que El Paraiso está desde aquí. Hermosa foto como siempre. Un gran saludo!
ResponderBorrarbellísimos imágen y palabras, palabras e imágen.
ResponderBorraraunque agnóstica, me hago la broma que mis amigos no estarán en el paraíso, por eso de aburrido!
ya dije precioso blog?
Considérate un privilegiado!!! Y si no existe la perfección, tu casi la acaricias con esos maravillosos paisajes!!!
ResponderBorrarUn abrazo
jaja...hablando de manzanas!
ResponderBorrarHermoso lugar!
Abrazos!
Pasear en barca por ese
ResponderBorrarparaíso alegrará el alma.
Disfruta de tan plácidos
momentos.
Besos.
Son instantes, hay que aprovecharlos, atesorarlos y a seguir con esos otros instantes más terrenales pero que necesitamos para encontrar el equilibrio.
ResponderBorrar