Dulce companía

Olvido XIV

Su madre, su esposa y su hija estaban de lleno metidas en su existencia. El, como un espectador de teatro a veces y otras simplemente como un asistente de utilería, veía desarrollarse un guión del que no participaba. Este domingo podríamos hacer otra cosa, le dijo una mañana, mientras desayunaban y ella –sin mirarlo- mientras le preparaba una tostada con manteca a su hija, contestó: ¿que estas insinuando? ¿Vas a dejar a tus padres solos un domingo? Ni se te ocurra, con todo lo que ellos hacen por nosotros. Su madre retiraba al mediodía a su hija de la escuela. Le preparaba el almuerzo. Le ayudaba con las tareas y la dejaba mas tarde en el instituto de ingles, de donde ellos la pasaban a buscar. Los sábados salían las tres juntas de shopping y casi siempre volvían tarde. Hoy vimos una hermosa película. No sabes lo caro que está todo. Nos encontramos con la esposa del Contador Gonzáles y tomamos la merienda juntos. Estoy tan cansada ¿Te preparo algo para cenar? El, tirado en el sillón,  cambió una vez más de canal. Apretó el botón del control remoto y por su mente volvió a pasar la idea de hacer clic en mute y de que ella callara. Hacer clic y que su vida cambiara.

5 comentarios:

  1. Las cosas comienzan a gestarse con el primer pensamiento, y si bien a veces es dificil, hasta simplemente pensarlo, actuar es la muestra de las determinaciones y el coraje.
    Un click y a volar!

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  2. él tenía capacidad para decidir al principio y por lo que se ve poquita personalidad

    cualquiera diría que lo han amarrado para torturarlo y que no ha tenido otra opción

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  3. Ójala fuera tan fácil como hacer un click.
    Besos!!!

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  4. que buena es la imagen... muaks!

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  5. ay!... pero tal vez..., si decide decidirlo....

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