Se izan las banderas. La imagen me conmueve. Las palabras que rebotan en las montañas hacia el sur, me entristecen. Una niña lee un poema en el que reclama memoria. En una carta, Osvaldo Bayer les exige a los propietarios de la tierra que donen parte de ella a cooperativas de obreros. Todo es emotivo. Los organizadores agradecen la presencia y nos invitan a compartir el asado criollo que tienen preparado.
Cuando miro las fotos de los frigoríficos —ese primer intento de desarrollo industrial, que surgió como complemento del oro blanco que representó la lana ovina—, no me pregunto por qué dejaron de funcionar, porque eso tiene relación con factores externos a nosotros. Lo que me provoca —el entrecruzamiento de fotos de “ estas ruinas, impregnadas de la temporalidad” (1) , que reflejan un momento de la ocupación capitalista del territorio—, es pensar en cómo, el abordaje del pasado, puede ayudarnos a entramar los hilos de un futuro que no deja de ser incierto. ¿Son estas fotos un espejo en el que nos podemos mirar para empezar a reconocernos? Ahí se me aparece, Florida Blanca, ese asentamiento español, que -cuando deciden abandonarlo- lo prenden fuego. Imagino al aónikenk observando esa escena. Ellos que eran nómades por naturaleza, que más tarde sucumbieron frente al proceso de colonización de la tierra, tratando de entender, el porqué de esa destrucción. Pienso tambien en los ...
Mas emotivas son tus palabras aùn, y yo tambièn quiero asado O.*
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ResponderBorrarPreciosas palabras :)
ResponderBorrar¡Un beso!
Tu entrada, corta, me inquieta por el contenido de las palabras, por esa bandera en primer término, por esa niña que puedo adivinar y escuchar leer el poema y luego ese compartir el asado criollo.
ResponderBorrarComo ignorante que soy en tantas cosas he buscado a Osvaldo Bayer ( ahora tengo que encontrar ese poema) y creo comprender muchas más cosas.
Un beso
Directo y emotivo
ResponderBorrarImagino a esa niña leyendo ante todos bajo la bandera y me emociono. Hermoso post, muy hermoso. Besitos!!!
ResponderBorrarPD: ¿queda un poquito de ese asado?
Cortito y eficaz como suele decirse, yo también busqué a Osvaldo Bayer para terminar de redondear conceptos. Un saludo
ResponderBorrarEn mi país, me parece, cosas así ya no suceden. Uno ha dejado de conmoverse por actos tan sencillos y emotivos. Triste.
ResponderBorrarGracias por tu visita a mi blog
Siempre que se eleve una bandera, alguien diga unas palabras, y los criollos estén haciendo un asado, aparecerá ese sentimiento Argentino, que tan bien reflejan tus palabras.
ResponderBorrar¡Saludos!
P/d: eso extraño de mi pueblo, poder, cuando se me antoje, hacer un asado en el campo.
Una vez fui ayudar al chaco a una escuelita. Todas la mañanas preparabamos el desayuno (entre muchas otras cosas que haciamos) pero antes se hizaba la bandera. Fue en el unico lugar donde me senti argentino... al menos ante una bandera.
ResponderBorrarMe gusta mucho tu blog me hace recordar que hay otra vida no muy lejos.
Qué bonito!, la verdad.
ResponderBorrarMe hubiera apuntado a lo del asado al aire libre... mmm
Besos.