Cansado de juntar retazos de sueños, en un rompecabezas imposible de armar, me dispuse a dormir de otra manera. Si, voy a dormir para soñar y recordar todo, me dije. Terminé la lectura de La Insoportable levedad del ser , de Milan Kundera , un libro que te quita el sueño y me dispuse a descansar. Soy de dormir corrido, pero a medianoche desperté. Lo primero que hice fue pensar en lo que había soñado y no recordaba nada. No puede ser. Siempre soñamos algo. “No es tan fácil soñar como un todo, los sueños son fragmentos por naturaleza. Si te propones soñar como un todo terminas soñando nada. Porque solo la realidad puede ser percibida como un todo. O sueñas o vives tu realidad.” Mientras dormitaba, la voz insistía en darme este mensaje. Ahora dudo si realmente estuve despierto.
Las infaltables gaviotas alborotaban el cielo plomizo sobre un montículo de basura recién depositada por un camión volcador amarillo. Allí, naturalmente, merodeaba el suizo. Y le gustaba robar; pero sus “colegas” del basural no soportaban, aunque al final debían hacerlo, esa costumbre. La ley no escrita era compartir la basura, compartir los espacios. Pero no robarse entre ellos. – El basural del frío Héctor Rodolfo Peña
auch!... esa sí que es una verdad llena de filosofía!
ResponderBorrarme la guardo!
gracias.
y me la llevo con imágen y todo a mi blog: La brisa de la vida.
ResponderBorrarla que avisa no roba! =)
Qué buena foto y frase.
ResponderBorrarLa tormenta depura es como una guerra que se libra y después se relaja.
saludos!
de ese pensamiento vendrá el refrán, o dicho popular o lo que sea que dice...después de la tormenta viene la calma
ResponderBorrarPues nunca lo había pensado así, pero ahora que lo dices...
ResponderBorrarBesos mil!!!
Aunque suene contradictorio, es asi.
ResponderBorrarBesos
Puede ser. El tema es que haciendo eso siento que me meto en cada vez mas enrollo.
ResponderBorrarA veces prefiero quedarme quieta.