Caminó tres cuadras sin rumbo. Con un frío que penetraba en su cuerpo hasta los huesos. Encendió un cigarrillo y –casi como un reflejo- comenzó a toser. Si no deja de fumar su problema pulmonar puede complicarse, le había dicho el medico. Estoy en eso doctor, fue su respuesta, sabiendo que no estaba haciendo nada. Confió en usted, ya sabe que como paciente no ha sido el más disciplinado y que de nada sirven mis cuidados si usted no pone algo de esfuerzo. Escuchó resignado. Estaba en uno de esos días en los que –si no fuera por el frío- no sentía su cuerpo. El caminar lo aliviaba. Cada tanto respiraba profundamente por la nariz y aguantaba el aire por varios segundos. De lejos se podía ver el vapor que desprendía por su boca. Volvió a toser. Apagó el cigarrillo. Se frotó las manos y sintió como si el sudor le flotara entre los dedos. Ya falta menos, llego a casa y me meto en la cama. Este, es el último invierno que lo paso acá. Pensar que vine solo por tres meses.
Se levantó con pocas ganas. Escupió el primer mate, aunque siempre acostumbraba a tomarlo. El gusto amargo del agua -demasiada caliente- se le quedó dando vueltas en la boca y para eso había un solo remedio, otro mate. Ahora si podía decir que estaba despierto. La imagen de su madre colgaba en un cuadro sobre una pared toda amarillenta. La miró y no dijo nada. Acostumbraba a conversar con ella mientras mateaba. A contarle sus planes entre los que siempre aparecía la idea de algún día volver a verla. Imaginaba que bajaba del mismo tren en el que un día partió y que ella lo esperaba con los brazos abiertos y con una sonrisa igual a la foto. Para vos no pasan los años mamá le decía y ella sonreía. Pero hoy no tenia ganas de hablar. Tal vez sería la lluvia a la que nunca se terminó de acostumbrar o los mates cebados demasiados calientes que les refregaban el paladar. Se vio –una vez más- bajando del tren que lo trajo desde su provincia, directo a trabajar en la reparación de vías. Esas mi...
Ay!
ResponderBorrarDigo, dejamos el cigarrillo? Me lo planteo todos los días y pucha que poca voluntad en estos días, siempre encuentro un motivo para decir que no es momento...
Porque yo al medico le miento igual. Lo peor es que lo sabe.
Eso no hay que pensar tanto, hay que hacer mas...
Besos.
mi unico vicio es la coca cola ..
ResponderBorrarLa mayoría de las veces el poder del cigarro es más fuerte que las ganas de sanar.
ResponderBorrarBesos
siempre digo lo mismo...no quiero probarlo, vaya que me guste
ResponderBorrarYo ahora mismo tiraría y pisaría el primer cigarro que se me ocurrió probar
ResponderBorrares un compañero... un aliado y un amigo traidor.. pero tenerlo cerca a veces es necesario.
ResponderBorrarse respira soledad por aqui.
te acompaño un rato. =0)
sonrie.