Se vio llegando a la escuela de la mano de su madre. Esperando en el patio, mientras ella hablaba con la maestra. No se que va a decir tu padre cuando le cuente que vas a tener que rendir matemáticas, le decía, mientras caminaban rumbo a su casa. Es lo último que nos podes hacer, insistía ella, ante su persistente silencio. Todo lo que hacemos es pensando en vos, en que tengas una vida mejor. No te das cuenta lo difícil que está todo. Como vas a ser contador si andas mal en matemáticas. Aunque tu padre no te lo diga, el sueño de su vida es que un buen día su hijo –ya recibido- continúe la historia familiar del Estudio Contable, como lo hizo él con tu abuelo. Pero a vos se ocurre andar mal en matemáticas. No se como se lo voy a contar a tu padre. Mejor no le digo nada. Le voy a ahorrar una amargura. Voy a llamar a Marita para que te de clases de apoyo y seguro que recuperas. Levantó la vista y vio a su madre que lo llevaba como amarrado a su sudorosa mano y que no paraba de hablar.
Se levantó con pocas ganas. Escupió el primer mate, aunque siempre acostumbraba a tomarlo. El gusto amargo del agua -demasiada caliente- se le quedó dando vueltas en la boca y para eso había un solo remedio, otro mate. Ahora si podía decir que estaba despierto. La imagen de su madre colgaba en un cuadro sobre una pared toda amarillenta. La miró y no dijo nada. Acostumbraba a conversar con ella mientras mateaba. A contarle sus planes entre los que siempre aparecía la idea de algún día volver a verla. Imaginaba que bajaba del mismo tren en el que un día partió y que ella lo esperaba con los brazos abiertos y con una sonrisa igual a la foto. Para vos no pasan los años mamá le decía y ella sonreía. Pero hoy no tenia ganas de hablar. Tal vez sería la lluvia a la que nunca se terminó de acostumbrar o los mates cebados demasiados calientes que les refregaban el paladar. Se vio –una vez más- bajando del tren que lo trajo desde su provincia, directo a trabajar en la reparación de vías. Esas mi...
Hola, Alberto.
ResponderBorrarMuy buen texto. Me imagino el momento del pequeño, amarrado más que a la mano de su madre a una tradición familiar.
Buen lunes!!
qué buena suerte tienen mis hijas, yo no soy nada, así que ellas podrán elegir lo que quieran ser en la vida
ResponderBorrarbuen día
¿porqué nadie le pregunta que quiere ser? pobre...
ResponderBorrarEstá visto que
ResponderBorrarsolo oye quien
quiere.
Muy bueno.
Besos
es como un raro,no seq? ne se como, ni porq..
ResponderBorrarUFA, espero que haya hecho roquero o barra brava!
ResponderBorrarBeso
Estercita
Madres!!!
ResponderBorrarcuantos olvidos de un solo alguien!
ResponderBorrary lo cuentas así, como si nada.
saludos.