Dulce companía

Presente V

Todo lo demás pasó tan rápido que cuando regreso al departamento, recién tomó nota de que en menos de 24 hs debía embarcarse para El Calafate, en donde la esperaban, en principio, cuatro meses de trabajo. Llamó a su madre para darle la noticia. “¿A dónde te vas? preguntó la madre, feliz de que finalmente su hija haya conseguido un trabajo, pero extrañamente confundida, por no tener un registro claro del lugar al que la estaban mandando. Después de cuatro años, los trescientos kilómetros que la separaban de ella seguían siendo lejos y  ahora parecía que iba a alejarse mucho más, ¿a Cafayate dijiste? “No ma, a Calafate, en la patagonia, el sur ma, el sur…”. Lo más al sur que habían llegado era Bariloche y les había resultado tan lejos. ¿Queda cerca de Bariloche ese lugar Mariana? No ma, a unos 3000 km., pero no te hagas problema que me mandan en avión. Cuando pudo cortarle a la madre, se plantó frente a la PC, abrió el buscador y escribió, letra por letra: Calafate, un millón cuatrocientos mil sitios en 8 segundos a su disposición, para informarse y ponerse al día, para que no la tomaran como improvisada. 

9 comentarios:

  1. madres para las que la distancia que separa un abrazo es ya muy grande

    la fotografía es preciosa

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  2. Cuanto me queda por conocer!! Gracias por hacerlo notar.

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  3. Ahora mismito voy a poner en Google "Calafate", que me ha picado la curiosidad.

    Un besiño

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  4. Devuelvo visita y, de súbito, ya estoy en Calafate.

    Eso antes no lo conseguía ni Batman.

    Un abrazo.

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  5. sur o no ser, no es mi cuestión.

    tengo éste deseo y karma por el sur.

    sur, sur, sur. otro mantra.

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  6. Preciosa foto.
    Lo bueno es poder
    encontrar trabajo,
    para el avión no
    hay distancias, pero
    para una madre sí.

    Un abrazo

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