Me cuesta encontrar la ruta. Estoy como detenido en el tiempo. Atrapado en una inmensa manta blanca. La sensación de no ir hacia ningún lado me invade y debo esforzarme para que el vértigo no se apodere de mí. El transcurrir monótono va minando mis esperanzas de salirme, de que el clima cambie, de que amaine el temporal en el que terminé atrapado. Bajo un cambio. Me olvido de pensar en ese futuro, por ahora tan incierto. Se que voy a pasar este momento. Más por intuición que por certeza, sigo deslizándome sobre la huella. No es la primera ni la ultima tormenta que me toca atravesar. Se que depende mí y que puedo como nunca volver a confiar en lo que puedo dar. Mañana, me digo, voy tener que contarle a alguien esto.
Se levantó con pocas ganas. Escupió el primer mate, aunque siempre acostumbraba a tomarlo. El gusto amargo del agua -demasiada caliente- se le quedó dando vueltas en la boca y para eso había un solo remedio, otro mate. Ahora si podía decir que estaba despierto. La imagen de su madre colgaba en un cuadro sobre una pared toda amarillenta. La miró y no dijo nada. Acostumbraba a conversar con ella mientras mateaba. A contarle sus planes entre los que siempre aparecía la idea de algún día volver a verla. Imaginaba que bajaba del mismo tren en el que un día partió y que ella lo esperaba con los brazos abiertos y con una sonrisa igual a la foto. Para vos no pasan los años mamá le decía y ella sonreía. Pero hoy no tenia ganas de hablar. Tal vez sería la lluvia a la que nunca se terminó de acostumbrar o los mates cebados demasiados calientes que les refregaban el paladar. Se vio –una vez más- bajando del tren que lo trajo desde su provincia, directo a trabajar en la reparación de vías. Esas mi...
Las tormentas...SIEMPRE acaban pasando. Besos
ResponderBorrarya se q es repetitivo, pero.. mira fuera, hay un sol precioso, yo lo estoy viendo... te espero?
ResponderBorrarLas tormentas pasan, y luego sale el sol dandonos su calor y su energia.
ResponderBorrarBesos.
hay muchas veces que nos encontramos perdidos... pero cuando encontramos el camino ¡qué gratificante es!
ResponderBorrarLo pasajero debe ser la incertidumbre que ocasionan las tormentas, lo perdurable, es lo que aprendemos de ellas...
ResponderBorrarSaludos!
Pues aquí estamos para escucharte y para acompañarte en tu odisea.
ResponderBorrarBesos.
Tras la tempestad, llega la calma... al menos eso dicen.
ResponderBorrarBesos!!
Lo que dices guarda la certeza de quien ya ha vivido momentos similares y sabe que todo termina pasando.
ResponderBorrarAlgo bueno nos tiene que aportar la experiencia auque esta fuese mala, no?.
Besos
Casi siempre,todo muro y toda puerta abierta de par en par, está en nosotros.Como lo está perpetuar las tormentas, atravesarlas o esperar a que pasen.
ResponderBorrarAbrazo.
Tormentas nos da la vida para mantenernos despiertos ante las adversidades.
ResponderBorrarBesiños
siempre es bueno contar una tormenta, si? es noche de domingo, y hay vino, pan y queso.
ResponderBorrarte escucho...
tormentas en las que las brújulas de poco sirven...
ResponderBorrar... al final se lo has contado a mucha gente...
ResponderBorrarEstar bajo una tormenta de nieve o granizo es para morirse de miedo...
Abrazos.