Ir al contenido principal

Amistad en las redes

No creo en la amistad del Facebook. Es lo que más rechazo de esta propuesta. Pero estoy en la red social. 
En ella me he encontrado con mucha gente que conozco. A muchos de ellos los considero mis amigos. 
También encontré mucha gente que no conozco. Que me invita a ser “su amigo”, porque hay “alguien en común” en la red que nos vincula. 
En la mayoría de los casos acepto la invitación. No lo hago porque guarde alguna esperanza de cultivar una nueva amistad. No. Todo lo contrario. Siento que –a esta altura de mi vida- eso ya no va a volver a ocurrir. Acepto la invitación, porque pienso que –si aún me queda algo por decir- la red es el mejor medio para hacerme escuchar. 
Si. De puro narcisista que soy, me he sumado a unas cuantas redes sociales. 
No lo hago para mandar sonrisas, abrazos, mimos y cuanto gesto virtual puedan inventar. Ni para completar encuestas, ni ser fans de nadie. Sino para aprovecharme de la oportunidad que me da la red de tener una pancarta virtual, mucho más liviana que las que acostumbraba a levantar en otros tiempos.
Un espacio en la que pueda escribir, para lo que estén dispuestos a leer, lo que se me cante y seguir andando tranquilo por la vida real, como si nada hubiera sucedido. A veces más aliviado y otras con algo de resquemor por esa cuota de nostalgia que me ataca cuando recuerdo los tiempos en los que no existía Internet.







Comentarios

  1. vine a conocerte, tenes un blog muy interesante... esto de las redes sociales, de verdad hayque tomarselo con mucha calma...solo queda el recuerdo de aquellos tiempos en los que sobrevivimos sin ellas. tienes razon.

    saludos

    ResponderBorrar
  2. "aquellos tiempos en los que sobrevivimos sin ellas", !que definición¡ no me habia imaginado reconocerme como sobreviviente de un tiempo en los que no existian las redes...

    ResponderBorrar
  3. Obrigada, Alberto, pelas palavras que deixou no meu blogue.
    Escrevo neste NO CREO o meu comentário porque me revejo em tudo o que nele disse...Não creio que as redes virtuais substituam a relação de afectos real. Os olhos não falam, mas poder e saber olhar nos olhos ajuda a conhecer e a ler a alma de quem está junto, de quem está perto. A síntese anglo-saxónica do termo "friends" engloba tudo o que queiramos referenciar nesse conceito de AMIGO, tão rico e diferente dos conceitos de "CONHECIDO", de "COLEGA", de "FAMILIAR" que a nossa latina língua materna tão bem distingue. Mas se soubermos controlar e gerir acessos, estas redes virtuais podem surpreender-nos com o melhor que no fundo de cada um de nós existe e descobrir mundos infinitos de beleza e esperança.
    Parabéns pelos seus blogues. E obrigada pela partilha.

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Certeza

¿Pero acaso crees que se puede vivir así? Dijo, medio como murmurando para sí, tomó otro trago de vino, apoyó las palmas de sus manos sobre la mesa y con un gesto amenazador y ante la mirada distraída de ella, levantó un poco más la voz ¿De donde sacaste esa idea de que hay que ver el día a día? ¿Qué acaso tengo que estar rindiendo examen cada minuto de nuestra existencia? No, no querida, esto no va a funcionar así. O te comprometes conmigo hasta que la muerte nos separe o esto se termina acá, justo en este preciso momento. Iba a agregar algo más, confiado de que sus palabras estaban encauzando la relación, cuando ella se paró, dio una media vuelta y se marchó.  

Oveja negra

Es difícil no sufrir, no sentir la distancia con los demás, no pensar en el por qué te ha tocado a ti este camino de soledad Cuál es el precio que se paga por ser diferente, por no confundirse entre las majadas de ovejas blancas, por distinguirse entre tanta uniformidad.  Hay días en los que, en sueños, me veo correteando entre el montón, pero al despertar, vuelvo a mi realidad.  Es ahí cuando me digo: acepta tu destino, haz tu propio camino, vale pena intentar ser uno mismo.

Padre cielo XVII

No ha sido fácil levantarse. Las tapas de entrada y el guiso de lenteja rociado con un malbec hicieron lo suyo para que mi sueño tuviera una profundidad que no le conocía. Desayunamos y nos preparamos para regresar. Antes damos una vuelta y nos encontramos con esta hermosa construcción que oficia de templo de Dios. El Dios del colonizador, que ha decretado por los siglos de los siglos la vigencia de este espacio como el lugar en donde lo espiritual puede trascender. El templo artificial a los pies del templo natural. Pienso en todo lo que el hombre a destruido para imponer a su Dios y en lo noble y generosa que se nos ofrece la madre naturaleza como santuario para que nos demos una oportunidad de encontrarnos con nosotros mismos. Levanto mis ojos hacia la montaña y agradezco, no de rodillas, de pie, este ritual me quiere caminando.