Dulce companía

No creo


No creo en la amistad del faceboock. Es lo que mas rechazo de esta propuesta. Pero estoy en la red social. Y me he encontrado con mucha gente que conozco y a muchos de ellos los considero mis amigos. Pero también encontré mucha gente que no conozco. Que me invita a ser “su amigo”. Porque hay “alguien en común” en la red que nos vincula. Y en la mayoría de los casos acepto la invitación. No por que guarde alguna esperanza de cultivar una nueva amistad. No. Todo lo contrario. Creo que –a esta altura de mi vida- eso ya no va a volver a ocurrir. Acepto la invitación, porque creo que –si aun me queda algo por decir- la red es el mejor medio para hacerme escuchar. Si. De puro egocéntrico que soy, me he sumado a unas cuantas redes sociales. No para mandar sonrisas, abrazos, mimos y cuanto gesto virtual puedan inventar. Ni para completar encuestas, ni ser fans de nadie. Sino para aprovecharme de la oportunidad que me da la red de tener una pancarta virtual -mucho más liviana que las que acostumbraba a levantar en otros tiempos- en la que pueda escribir, para lo que estén dispuestos a leer, lo que se me cante y seguir por la vida real. A veces más aliviado y otras con algo de resquemor por esa cuota de nostalgia que me ataca cuando recuerdo los tiempos en los que no existía la Internet.

3 comentarios:

  1. vine a conocerte, tenes un blog muy interesante... esto de las redes sociales, de verdad hayque tomarselo con mucha calma...solo queda el recuerdo de aquellos tiempos en los que sobrevivimos sin ellas. tienes razon.

    saludos

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  2. "aquellos tiempos en los que sobrevivimos sin ellas", !que definición¡ no me habia imaginado reconocerme como sobreviviente de un tiempo en los que no existian las redes...

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  3. Obrigada, Alberto, pelas palavras que deixou no meu blogue.
    Escrevo neste NO CREO o meu comentário porque me revejo em tudo o que nele disse...Não creio que as redes virtuais substituam a relação de afectos real. Os olhos não falam, mas poder e saber olhar nos olhos ajuda a conhecer e a ler a alma de quem está junto, de quem está perto. A síntese anglo-saxónica do termo "friends" engloba tudo o que queiramos referenciar nesse conceito de AMIGO, tão rico e diferente dos conceitos de "CONHECIDO", de "COLEGA", de "FAMILIAR" que a nossa latina língua materna tão bem distingue. Mas se soubermos controlar e gerir acessos, estas redes virtuais podem surpreender-nos com o melhor que no fundo de cada um de nós existe e descobrir mundos infinitos de beleza e esperança.
    Parabéns pelos seus blogues. E obrigada pela partilha.

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