Dulce companía

Existencia



A medida que avanzamos sumergidos en nuestros propios temores, nuestra vida va degradándose. Como el témpano, vamos perdiendo volumen y consistencia. ¿Es esta entrega al caudal natural de la existencia un aporte obligado o es una forma de retornar a ese todo al que innegablemente pertenecemos?

3 comentarios:

  1. no tengo la respuesta. si acaso con caudal te referís a la sociedad, creo que efectivamente es ahí donde nos sumergimos no en los nuestros, sino en los temores ajenos. no sé, y creo que no saber, también está bien. un beso!

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  2. Todo se va degradando al estar en contacto en este mundo que solo nosotros hemos creado y el cual algún día nos cobrará la factura.



    Saludos

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  3. Para mi, sigue siendo un interrogante, creo que de alguna manera nos vamos degradando, pero a la vez es como si cada día que vivimos lo aportaramos a un todo que nos trasciende.

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