Dulce companía

Un témpano



Un témpano navega mansamente por el lago. Desde mi casa lo observo y pienso en lo poco significativo que nos resulta verlo cruzar frente a nosotros. Como -lo que seria espectacular para cualquier ciudad del mundo- a nosotros no nos conmueve, no nos interroga, ni siquiera se nos cruza la idea de aprovecharlo, de sacarle un poco el jugo a esa posibilidad de vivir frente a un lago por el que en gran parte del año cruzan de oeste a este, bloques de hielo milenario provenientes de los glaciares cordilleranos.

3 comentarios:

  1. cuanta paz se ve en ese lago... yo tengo vario alrededor, pero no tan frios!! =0D
    saludos

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  2. solemos acostumbrarnos a la maravilla...

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  3. Si es que no apreciamos lo suficiente lo que tenemos delante , yo misma a veces me sorprendo alucinando con algún paisaje que he tenido delante de las narices durante meses y ni le habia prestado atención

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