Pero eso ya pasó, hoy de la villa turística quedan muy pocas cosas, el boom inmobiliario post devaluación y el hecho de ser el lugar de residencia del presidente, arrasaron sin contemplación alguna con lo mucho o poco que teníamos de comunitario. Algunos dicen que hoy vivimos en una ciudad, a mi me queda la sensación de estar cada vez mas en un campamento turístico, en donde lo único que no es provisorio es la vocación lucrativa de los empresarios que sembraron hoteles sin ton ni son por todos lados.
Cansado de juntar retazos de sueños, en un rompecabezas imposible de armar, me dispuse a dormir de otra manera. Si, voy a dormir para soñar y recordar todo, me dije. Terminé la lectura de La Insoportable levedad del ser , de Milan Kundera , un libro que te quita el sueño y me dispuse a descansar. Soy de dormir corrido, pero a medianoche desperté. Lo primero que hice fue pensar en lo que había soñado y no recordaba nada. No puede ser. Siempre soñamos algo. “No es tan fácil soñar como un todo, los sueños son fragmentos por naturaleza. Si te propones soñar como un todo terminas soñando nada. Porque solo la realidad puede ser percibida como un todo. O sueñas o vives tu realidad.” Mientras dormitaba, la voz insistía en darme este mensaje. Ahora dudo si realmente estuve despierto.
Comentarios
Publicar un comentario