Los podemos ver al costado de la ruta. No son muchos y -por su tamaño- hay que estar atentos para captarlos. Este, por su dimensión, me obligó a detener el auto, a bajar y a tomarle una foto. Su altura de más de dos metros y la armonía con la que fue construido es llamativa. Leí por ahí que los los totems resentaban una especie de identificación de cada clan, tribu o familia y simbolizan un conocimiento muy particular. Desconozco cual habrá sido el motivo de su construcción, que habrá llevado su esfuerzo y su tiempo. Es de imaginar que tal vez haya sido la intemperie patagónica con sus vientos que en esta zona -entre Tres cerros y Puerto San julían- soplan a mas de ciento cuarenta kilómetros por hora, lo que ha impulsado a los trabajadores que reparan la ruta a edificar tan imponente figura, confirmando en parte esa teoría que asegura que los mismos representaban un refugio seguro del alma para protegerla de los peligros.
Cansado de juntar retazos de sueños, en un rompecabezas imposible de armar, me dispuse a dormir de otra manera. Si, voy a dormir para soñar y recordar todo, me dije. Terminé la lectura de La Insoportable levedad del ser , de Milan Kundera , un libro que te quita el sueño y me dispuse a descansar. Soy de dormir corrido, pero a medianoche desperté. Lo primero que hice fue pensar en lo que había soñado y no recordaba nada. No puede ser. Siempre soñamos algo. “No es tan fácil soñar como un todo, los sueños son fragmentos por naturaleza. Si te propones soñar como un todo terminas soñando nada. Porque solo la realidad puede ser percibida como un todo. O sueñas o vives tu realidad.” Mientras dormitaba, la voz insistía en darme este mensaje. Ahora dudo si realmente estuve despierto.
que interesantisima figura... de verdadque los totems me dejan pensando, cuantomisteri detras de ellos, nunca habia visto uno como este.
ResponderBorrarpor cierto, hrmoso el tono del cielo!
un saludote!!
El escenario es lo que se dice cautivante, como un rezo a la naturaleza.
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