En verano, cuando los deshielos se acrecientan, el lago crece y desborda hacia la bahía -que permanece hasta ese momento prácticamente seca- para cubrirla lentamente con sus aguas. Para este tiempo la mayor parte de las aves que anidan en la zona ya habrán empollado a sus crías. Así se va conformando un espectáculo compartido por teros, cauquenes, bandurrias, cisnes, coscorobas, patos, flamencos y otras tantas especies que disfrutan de esta guardería que la naturaleza les ofrece generosamente. La bahía, también tiene el status de reserva municipal, pero solo en los papeles, porque no se ven muchas acciones publicas que la resguarden, no solo de los perros que alguna incursión puede hacer un verdadero desastre entre los poyuelos recién nacidos, sino de los desaprensivos “seres humanos” que con sus motos o cuatriciclos, ingresan cuando el agua aun no sube y en una recorrida, destruyen mas de un nido con sus huevos recién puestos. Es cuestión de tiempo me dice un amigo, antes a la laguna Nimez la usábamos para calibrar las carabinas cazando patos, hasta que algún visitante extranjero, sorprendido por nuestra conducta, nos explicaba, no siempre de buena forma, que lo que teníamos era un recurso espectacular, tanto o mas que los glaciares y que en el mundo cada vez hay mas gente dispuesta a poner plata para proteger su hábitat natural.
¿Pero acaso crees que se puede vivir así? Dijo, medio como murmurando para sí, tomó otro trago de vino, apoyó las palmas de sus manos sobre la mesa y con un gesto amenazador y ante la mirada distraída de ella, levantó un poco más la voz ¿De donde sacaste esa idea de que hay que ver el día a día? ¿Qué acaso tengo que estar rindiendo examen cada minuto de nuestra existencia? No, no querida, esto no va a funcionar así. O te comprometes conmigo hasta que la muerte nos separe o esto se termina acá, justo en este preciso momento. Iba a agregar algo más, confiado de que sus palabras estaban encauzando la relación, cuando ella se paró, dio una media vuelta y se marchó.
Comentarios
Publicar un comentario