¿Pero acaso crees que se puede vivir así? Dijo, medio como murmurando para sí, tomó otro trago de vino, apoyó las palmas de sus manos sobre la mesa y con un gesto amenazador y ante la mirada distraída de ella, levantó un poco más la voz ¿De donde sacaste esa idea de que hay que ver el día a día? ¿Qué acaso tengo que estar rindiendo examen cada minuto de nuestra existencia? No, no querida, esto no va a funcionar así. O te comprometes conmigo hasta que la muerte nos separe o esto se termina acá, justo en este preciso momento. Iba a agregar algo más, confiado de que sus palabras estaban encauzando la relación, cuando ella se paró, dio una media vuelta y se marchó.
Las infaltables gaviotas alborotaban el cielo plomizo sobre un montículo de basura recién depositada por un camión volcador amarillo. Allí, naturalmente, merodeaba el suizo. Y le gustaba robar; pero sus “colegas” del basural no soportaban, aunque al final debían hacerlo, esa costumbre. La ley no escrita era compartir la basura, compartir los espacios. Pero no robarse entre ellos. – El basural del frío Héctor Rodolfo Peña
El tiempo corre, pasa, regresa...y nosotros tan solo podemos esperar.
ResponderBorrarMuy bueno tu post, genial.
Mil besitos!!!
Enlazar palabras para dejar nuestro testimonio... supongo que eso es en el fondo lo que todos buscamos.
ResponderBorrarFelíz día.
HOLA ALBERTO :)
ResponderBorrarME GUSTA EL USO DE ESAS PALABRAS TAN PROPIAS Y DESCRIPTIVAS DE LA SITUACIÓN.
AUNQUE EL TIEMPO ES VELOZ , YO VOY DE RETRO.
LOLA CIENFUEGOS
Me encantaría tener ese don, de poder transcribir lo que va sucediendo... se lo ve tan concentrado.
ResponderBorrarUn beso!!
Vemos pasar el tiempo,
ResponderBorrargalopando no da tregua,
mientras tanto vamos
enlazando palabras.
Un abrazo.
contra el bullicio y la velocidad, las palabras exactas, un trozo de texto como huella de un buen día en el que decidimos hacer una pausa.
ResponderBorrar...se te ve muy concentrado...
ResponderBorrar