Ir al contenido principal

El tiempo es veloz VII

Va enlazando palabras y deja de esta forma testimonio de su pasar. El corcoveo de los animales no parece conmoverlo. Encuentra tal vez en ello la inspiración necesaria para su crónica de este tiempo que galopa incesante sin darnos tregua.


Comentarios

  1. El tiempo corre, pasa, regresa...y nosotros tan solo podemos esperar.
    Muy bueno tu post, genial.
    Mil besitos!!!

    ResponderBorrar
  2. Enlazar palabras para dejar nuestro testimonio... supongo que eso es en el fondo lo que todos buscamos.

    Felíz día.

    ResponderBorrar
  3. HOLA ALBERTO :)
    ME GUSTA EL USO DE ESAS PALABRAS TAN PROPIAS Y DESCRIPTIVAS DE LA SITUACIÓN.
    AUNQUE EL TIEMPO ES VELOZ , YO VOY DE RETRO.

    LOLA CIENFUEGOS

    ResponderBorrar
  4. Me encantaría tener ese don, de poder transcribir lo que va sucediendo... se lo ve tan concentrado.

    Un beso!!

    ResponderBorrar
  5. Vemos pasar el tiempo,
    galopando no da tregua,
    mientras tanto vamos
    enlazando palabras.

    Un abrazo.

    ResponderBorrar
  6. contra el bullicio y la velocidad, las palabras exactas, un trozo de texto como huella de un buen día en el que decidimos hacer una pausa.

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Certeza

¿Pero acaso crees que se puede vivir así? Dijo, medio como murmurando para sí, tomó otro trago de vino, apoyó las palmas de sus manos sobre la mesa y con un gesto amenazador y ante la mirada distraída de ella, levantó un poco más la voz ¿De donde sacaste esa idea de que hay que ver el día a día? ¿Qué acaso tengo que estar rindiendo examen cada minuto de nuestra existencia? No, no querida, esto no va a funcionar así. O te comprometes conmigo hasta que la muerte nos separe o esto se termina acá, justo en este preciso momento. Iba a agregar algo más, confiado de que sus palabras estaban encauzando la relación, cuando ella se paró, dio una media vuelta y se marchó.  

Oveja negra

Es difícil no sufrir, no sentir la distancia con los demás, no pensar en el por qué te ha tocado a ti este camino de soledad Cuál es el precio que se paga por ser diferente, por no confundirse entre las majadas de ovejas blancas, por distinguirse entre tanta uniformidad.  Hay días en los que, en sueños, me veo correteando entre el montón, pero al despertar, vuelvo a mi realidad.  Es ahí cuando me digo: acepta tu destino, haz tu propio camino, vale pena intentar ser uno mismo.

Padre cielo XVII

No ha sido fácil levantarse. Las tapas de entrada y el guiso de lenteja rociado con un malbec hicieron lo suyo para que mi sueño tuviera una profundidad que no le conocía. Desayunamos y nos preparamos para regresar. Antes damos una vuelta y nos encontramos con esta hermosa construcción que oficia de templo de Dios. El Dios del colonizador, que ha decretado por los siglos de los siglos la vigencia de este espacio como el lugar en donde lo espiritual puede trascender. El templo artificial a los pies del templo natural. Pienso en todo lo que el hombre a destruido para imponer a su Dios y en lo noble y generosa que se nos ofrece la madre naturaleza como santuario para que nos demos una oportunidad de encontrarnos con nosotros mismos. Levanto mis ojos hacia la montaña y agradezco, no de rodillas, de pie, este ritual me quiere caminando.