Dulce companía

El tiempo es veloz IV

Ante de que autoricen la salida, se toman muchos recaudos. El caballo permanece sujetado al palo y el domador se monta con mucho cuidado. El capataz de campo levanta su mano como señal de que todo está preparado y el presentador toma la posta en el micrófono que hasta ese momento estuvo en manos del payador. Todo parece cronometrado. A un costado los apadrinadores que esperan que suene la campana decretando el fin del tiempo y saldrán al rescate del competidor, siempre y cuando este haya logrado permanecer sobre el animal.

4 comentarios:

  1. Uy pero que lindo sería ver este espectaculo.
    Un abrazo

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  2. que interesante esta todo esto... bien valdria la pena darse la vuelta por alla al fin que el tiempo es veloz.. ya lo dices tu.. y ha de ser! un beso de finde!

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  3. Hombre y caballo
    como el centauro
    a la velocidad
    del viento.

    Besos

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  4. interesante mundo! feliz fin de semana, viajero!

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