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Isla Solitaria XVII

Un morro nos invita a subir y aceptamos gustosamente hacerlo. Increíble como –aunque sean pocos metros de elevación- uno siente que se renueva a medida de va logrando altura. También se renueva el entusiasmo por lo que este mirador nos depara.

Comentarios

  1. ¡ Que maravilla ! Plantarse en esa cima, recibir el viento en la cara, y mirar pausadamente al eterno horizonte.
    Magnifico!!
    Mil besitos!!!

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  2. cualquier montaña aunque pequeña que sea esconde una preciosa vista...

    Aprovecho para felicitarte este año que ya pronto comieza. Espero que logres los éxitos que anhelas y nos los sigas contando justo aquí...

    un abrazo.

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  3. Feliz navidad a ti tb!

    Que pases unas muy buenas vacaciones!

    Besazooos

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