Dulce companía

Desarraigo IV

Lo nunca imaginé es que iba a atender a un chileno, que con sus dólares, venia mas que a comprar a recuperar lo que -en su convicción personal- nunca tendría que haber sido argentino.

Un comentario mas y lo mando junto con el negocio al carajo, pensaba para mis adentro
¿Pero si no lo compra el chileno y viene un ingles a comprarlo, les vas decir que no también?
Cada vez hay más gente que levanta su voz en contra de la venta de campos a extranjeros  y paradójicamente cada vez hay más campos para vender. Estamos en mayo y si bien nos tocó un día de sol, los diez grados bajo cero impactan plenamente en nuestra humanidad. Agradecemos que no hay viento porque sino la térmica rondaría los veinte bajo cero.

3 comentarios:

  1. ¡Gracias por tu visita y tus palabras1 Un placer leerte. Me encanta tu cabecera. Aún... creo que hay mucho por hacer para conocernos realmente, cada uno a sí mismo y a los demás. Un abrazo.

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  2. Vengo siguiendo tu rastro desde mi blog, para conocer el tuyo y agradecerte tus palabras. Estuve leyendo un poco y es interesante lo que nos cuentas, la forma de vida y la sociedad en el sur son cosas casi desconocidas para mi, a pesar de ser Argentina llevo mucho tiempo viviendo en Madrid. Me gustará aprender un poco. Un placer conocerte :)

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  3. Esperanza, creo que de alguna forma -cuando escribimos- todos transitamos ese largo y a veces tedioso camino de reconocernos, esa sea -tal vez- la virtud mayor de animarse a escribir.

    Andrea: Gracias por tu visita y no te preocupes que el desconocimiento de nuestra realidad es comun a todos los Argentinos y me alegra poder ser -de alguna manera- lo que se podría definir como una linterna en un sotano, para que lo que lo desen puedan hacer foco en tantas cosas que tiene nuestra Patagonia y que merecen ser compartidas.

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