Dulce companía

Padre cielo X

Llegamos al campamento y un cartel nos indica que faltan solo quinientos metros para llegar a la meta, a partir de ahora, nuestra suerte está echada. Llevamos casi cuatro horas caminando. La jornada ha estado cargada de una plenitud como muy pocas veces me ha tocado experimentar, pero las metas suelen ser así, nos definen en nuestras posibilidades y siempre he creído que uno solo tiene oportunidad de crecer, de escaparle a la mediocridad solo si se propone alcanzar metas que para el sentido común suenan a imposibles.

6 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo con vos. La mediocridad sólo se supera de esa forma.

    Muchas gracias por visitarme.

    Saludos y buena semana!

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  2. Que privilegio vivir donde vivís…
    -voy a pasar a conocerte-
    Besos!

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  3. cuatro horas caminando!!???... que barbaro!, nada mas de leerlo me canso, caray, estoy segura que la recompensa del llegar al lugar final sera muy buena!

    un beso

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  4. creo que con este viaje has pintado un mapa de la plenitud, de tu plenitud. bien por ello! XD

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  5. Ya falta menos!!! Espero con impaciencia la llegada a destino.
    Munuda excursión estoy haciendo con"vos"

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  6. Escapémosle a la mediocridad, y que se queden con el sentido común aquellos que no quieren ver ni modificar nuestra realidad.

    Muy bueno entrar a un blog y que una de las primeros post sea de un lugar al cual llegué gastandolasuela por las rutas.
    Sonia: si estuvieses en esa caminata te aseguro que es costoso pero al llegar al Chaltén (que quiere decir "montaña que echa humo" en tehuelche; más conocido en el mundo Occidental como "Fitz Roy") y observar algo tan natural y virgen en estos hacen olvidar cualquier dolor de piernas, aunque las topper de lona me hayan puteado un rato.

    No quiero aguar la fiesta, ni adelantar nada y aguardaré que el viajante nos lleve a su voluntad.

    Increíble!
    Fraternal abrazo

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