Dulce companía

Desarraigo VII

-Disculpe señor, le puedo pedir un favor? me dice uno de ellos que me ha visto llegar y hacer de guía de nuestro potencial comprador.


-Me podrá recomendar, dígale que yo no tengo problema en pasar otro invierno en este lugar.

Lo quedo mirando y no se que hacer. Ya le deben haber mentido tantas veces a este hombre acostumbrado a recorrer la cornisa de la exclusión, que no me animo yo a ser uno más.

-Mira Julián, no se aun si el hombre va a comprar el campo...

Mi respuesta era una verdad a medias. Por la forma en me miró Julián, seguro se entendió como una mentira.

4 comentarios:

  1. Sigo con mucho interés todo lo que cuentas. Se me hace corto tu comentario. la foto expresa con creces lo solitario i inmenso del lugar. Dime: i para qué quieren comparar aquí terrenos? Inversión? Será a muy largo plazo supongo.

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  2. Montserrat: Los campos se sompran por distintas razones, algunos buscan hacerse de lugares exclusivos, imaginate que despiertas, sales a caminar y la inmensidad está a tu merced. otros compran como inversion a medinao plazo y otros compran para conservar como Douglas Tompkins que compró cincuenta mil hectareas y las dono al Estado para hacer un Parque nacional.

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  3. Gracias por tu aclaración. Es una verdadera lástima no diponer de un buen puñado de €. Más bien una baul bien lleno. Iria para allà, te conoceria, i te haria cobrar una buena comisión. Luego me dejaria aconsejar por ti, haber que hacia con los terrenos. Soñar no cuesta dinero. jajajajaja!!!

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  4. Montserrat como dice la canción de Johansen: que lindo que es soñar, soñar no cuesta nada, soñar y nada más, con los ojos abiertos…

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