La senda es solo piedra. Algunas son aprovechadas para armar escalones. Unas estacas van demarcando el camino para no perderse. Algo me dice que los pensamientos me han abandonado de nuevo. La montaña me tiene a su merced. Presiento que en pocas horas cuando vuelva a tener los pies sobre la tierra, voy a decir. Si lo hubiera pensado no lo hago. Deben faltar no más de doscientos metros. ¿Creo que voy a llegar o es solo un síntoma más de que he perdido el control sobre mi? No se, solo se que mis piernas continúan ascendiendo.
Se levantó con pocas ganas. Escupió el primer mate, aunque siempre acostumbraba a tomarlo. El gusto amargo del agua -demasiada caliente- se le quedó dando vueltas en la boca y para eso había un solo remedio, otro mate. Ahora si podía decir que estaba despierto. La imagen de su madre colgaba en un cuadro sobre una pared toda amarillenta. La miró y no dijo nada. Acostumbraba a conversar con ella mientras mateaba. A contarle sus planes entre los que siempre aparecía la idea de algún día volver a verla. Imaginaba que bajaba del mismo tren en el que un día partió y que ella lo esperaba con los brazos abiertos y con una sonrisa igual a la foto. Para vos no pasan los años mamá le decía y ella sonreía. Pero hoy no tenia ganas de hablar. Tal vez sería la lluvia a la que nunca se terminó de acostumbrar o los mates cebados demasiados calientes que les refregaban el paladar. Se vio –una vez más- bajando del tren que lo trajo desde su provincia, directo a trabajar en la reparación de vías. Esas mi...
Amigo:
ResponderBorrar¡que hermosa experiencia debe ser escalar una montaña¡
llegar a la altura de las nubes. pero cuesta respirar, subir,¡cúanto entrenamiento, y ejercicio¡.
pero vale la pena.
el cansancio debe ser agotador, pero el deseo de llegar al objetivo, es más fuerte. y las piernas aunque a veces no responden, son obedecidas por la voluntad, esa que mueve montañas.
bueno amigo, ha sido un gusto, llegar hasta aquí, espero encontrarte nuevamente en mi blogs-
un placer