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Padre cielo XIII

La senda es solo piedra. Algunas son aprovechadas para armar escalones. Unas estacas van demarcando el camino para no perderse. Algo me dice que los pensamientos me han abandonado de nuevo. La montaña me tiene a su merced. Presiento que en pocas horas cuando vuelva a tener los pies sobre la tierra, voy a decir. Si lo hubiera pensado no lo hago. Deben faltar no más de doscientos metros. ¿Creo que voy a llegar o es solo un síntoma más de que he perdido el control sobre mi? No se, solo se que mis piernas continúan ascendiendo.

Comentarios

  1. Amigo:
    ¡que hermosa experiencia debe ser escalar una montaña¡
    llegar a la altura de las nubes. pero cuesta respirar, subir,¡cúanto entrenamiento, y ejercicio¡.
    pero vale la pena.
    el cansancio debe ser agotador, pero el deseo de llegar al objetivo, es más fuerte. y las piernas aunque a veces no responden, son obedecidas por la voluntad, esa que mueve montañas.
    bueno amigo, ha sido un gusto, llegar hasta aquí, espero encontrarte nuevamente en mi blogs-
    un placer

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