Dulce companía

Padre cielo VII

Poincenot alberga varias carpas. Algunos de los visitantes improvisan un picnic entre los troncos. Los imitamos y hacemos una pausa para consumir nuestra vianda. Nuestra cabeza se enfría y los pensamientos vuelven a ocupar su lugar. Es suficiente, hasta acá llegamos, tienes que tener en cuenta la horas que te llevará el regreso. Por frente nuestro, mientras conversamos sobre que hacer, pasan dos personas mayores que nosotros. No hacen pausa, no consumen su vianda, siguen como hipnotizados hacia la montaña. Nos miramos y medio como coro nos decimos: sigamos, hasta donde lleguemos.

1 comentario:

  1. Hola Noesperesnada...ante todo, gracias por visitarme, un placer.
    Te dire que he leido las 6 partes de Padre cielo y me ha encantado.
    Que lugares mas bellos.
    Con tu permiso, me quedare paseando por estos senderos.
    Mil besitos!!!

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